

La familia se define como la unión de dos o más personas mediante el matrimonio o la cohabitación. Actualmente esta última ha tenido un aumento de parejas que deciden adoptarla como una manera de convivir menos convencional. Con respecto al matrimonio, este en casi todas las culturas se refiere a un tipo de institución social con diversas variaciones por causa de las distintas culturas y por ende variados valores, tradiciones, economías, etc.
En el siglo XX, el matrimonio formaba un papel fundamental en la vida diaria de las personas y como consecuencia las series de televisión mostraban familias nucleares y con aparentemente ningún problema. Estas se definían como familias “funcionales”. En la serie de la década de 1950 I love Lucy se mostraba la vida diaria de un matrimonio patriarcal en el cual se presentaba a la pareja tradicional de aquella época.
La mujer perteneciente a la década de 1950 se caracterizaba por tener un papel únicamente en el hogar y crianza de los hijos; mientras que el hombre era el proveedor y quien en realidad tenía poder en la familia. El matrimonio se consideraba necesario e incluso era un símbolo de logro para la mujer. Este tipo de interacciones y de ideologías se pueden observar claramente en I love Lucy. El personaje principal, Lucy, se representa como una mujer muy dedicada al hogar y a la crianza de su pequeño hijo Ricky Ricardo Jr.
Por otro lado, en nuestros días la importancia del matrimonio y estabilidad tienden a decrecer. Según Coontz (2000, 2007) el cambio de valores y normas que han sido relevantes en la segunda mitad del siglo pasado influyeron en las actitudes que asumía la sociedad y los comportamientos individuales. Estos cambios se han encauzado más a la diferenciación y a la polarización de los patrones de interacción familiar. Si comparamos la serie de televisión I love Lucy con la actual serie Modern Family se puede observar la gran polarización en las características familiares que se muestran. Un ejemplo claro se puede observar entre Lucy y Claire Dunphy desempeñando el papel como madres. A diferencia de Lucy, Claire representa a la mujer que no solo se encarga de su hogar y la crianza de sus hijos, sino que se adentra al mundo laboral y se desarrolla dentro de este mismo hasta ocupar el puesto de presidenta en la compañía de clósets de la familia Pritchett.
Al igual que las transformaciones familiares que se han visto socialmente en la vida diaria, las series televisivas han tenido que sufrir alteraciones importantes para poder representar la realidad de la época. Ya que en lo que corresponde a la familia, se asume que es un sistema con constantes transformaciones y es por eso que tiene tanta complejidad. Dichas transformaciones son influenciadas por el contexto sociohistórico de su época.
El tipo de modificaciones que se ha tenido en la familia no sólo es en su aspecto estructural, también en su dinámica. La relación que tiene una mujer y un hombre dentro de un matrimonio, por ejemplo, es representada de manera distintas en series pertenecientes a décadas diferentes. Por ejemplo, Lucy y Ricky (pertenecientes a I Love Lucy) mantienen una relación en la que el hombre es el único que contribuye económicamente a la familia y la contribución de la mujer es la crianza de los niños y el mantenimiento del hogar. En contraste a dicha relación es posible considerar a dos matrimonios: el de Lois y Hall (de Malcolm In The Middle) y el de Claire y Phil Dunphy (de Modern Family). Ambos matrimonios plantean una relación en la que no solo el hombre es el encargado de apoyar económicamente a la familia, sino que la mujer puede hacerlo también. Así mismo se presenta un rol con mayor poder en la toma de decisiones de la casa para las esposas de ambas series de televisión.
De acuerdo con los autores Mercedes Medina, Ruth Gutiérrez y Patricia Diego, el contenido televisivo no solo es un reflejo de la sociedad, sino que también forma las maneras de vivir de la gente que lo ve. Los autores plantean una relación de reciprocidad entre la realidad de la sociedad y el contenido que se crea para la televisión. Esto habla acerca de cómo estas series pueden impactar la manera en la que una familia puede comenzar a reestructurarse, así como de la forma en la que la misma sociedad influye sobre la creación de contenido televisivo.
El cambio radical de la estructura familiar presentada a lo largo de las décadas a través de la televisión debe ser considerado un indicador de cambio dentro de la sociedad. Tomando en cuenta la palabra de los autores mencionados y las respuestas obtenidas en la encuesta realizada, es posible declarar que existe una relación entre el contenido transmitido en la televisión y la realidad de una sociedad cuyos cambios no pueden ser ignorados.
Mercedes Medina, Ruth Gutiérrez y Patricia Diego también indican que el éxito de las series de televisión que presentan a familias enteras se debe a la conexión que una audiencia puede llegar a crear con los personajes. A pesar de haber encontrado posturas que no concuerdan con la de los autores, como la de nuestro compañero Juan Carlos Puebla, la encuesta realizada también nos permitió demostrar que existe una mayoría que considera que se puede sentir identificada con las series de televisión. Puede que no exista una mayoría de personas que se relacionen con series actuales como Modern Family, pero este sentimiento de identificación con una serie confirma la relación que existe entre la audiencia y el contenido televisivo.